viernes, 20 de mayo de 2016

Efesios 5.15 – 17







Mirad, pues, con cuidado, cómo os comportáis; no como imprudentes sino como prudentes,redimiendo el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino comprended cuál es la voluntad del Señor.
 
 
En estos versículos el apóstol nos dos desafíos:
1. Comportarnos de manera correcta.
No podemos engañarnos a nosotros mismos, lo que sembramos recogemos, debemos ser radicales en nuestro comportamiento no dando lugar a la crítica. La Palabra nos marca un camino que no podemos orillar, torcer o saltar. Es necesario no solo que hagamos un esfuerzo diario en conocer la Palabra,
sino que debemos tener la sabiduría para saber aplicarla a nuestras vidas. Si nos falta sabiduría "pídala a Dios, quien da a todos con liberalidad y sin reprochar; y le será dada.”

. No olvides ni por un momento que el mal testimonio nuestros puede perjudicar mucho a la Obra de Dios.
 
 
 
2. Redimir el tiempo.
Con demasiada frecuencia pensamos o/y actuamos como si el tiempo no existiera, como si pudiéramos dispones de él sin límites ni restricciones. Somos inconsciente de las oportunidades que existen, no les damos valor, desaprovechando oportunidades de hablar a otros. Pablo espera el fin
del mundo y la venida de Cristo pronto, y le hacía no desperdiciar ninguna oportunidad. No estaba tan desencaminado, es posible que el mundo continúe otros dos mil años o incluso muchos más.
Pero lo que es indudablemente cierto, lo que nadie puede dudar, es que ni yo ni las personas que me rodean vamos a durar eternamente y si el Señor me las ha puesto delante y no aprovecho la ocasión para testificarlas soy responsable. 
 
Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. 
Ezequiel 33.6 
 
 

 

jueves, 19 de mayo de 2016

Efesios 5.10 – 14






Aprobad lo que es agradable al Señor y no tengáis ninguna participación en las infructuosas obras de las tinieblas; sino más bien, denunciadlas. Porque da vergüenza aun mencionar lo que ellos hacen en secreto. Pero cuando son denunciadas, todas las cosas son puestas en evidencia por la luz; pues
lo que hace que todo sea visible es la luz. Por eso dice: ¡Despiértate, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo!" 
 
 

 


 
 
Pablo hace un contraste entre la luz y las tinieblas. Sabemos que la luz ilumina y purifica, mientras las tinieblas producen el menoscabo y el desarrollo de los microbios. La mayoría de los trabajadores del mundo trabajan de día, cuando hay luz, porque pueden rendir más. En cambio, la mayoría de los crímenes se
cometen durante la noche. Los clubes nocturnos y otros lugares de diversión carnal atienden a la mayoría de los clientes de noche. Pablo dice que los frutos de la luz son bondad, justicia y verdad. Después, dice que ni quiere mencionar los frutos de las tinieblas, pero podemos saber que está refiriéndose a la maldad y los vicios que producen el engaño, la injusticia y la mentira. 
 
 

 
 
Parece que Pablo cita de Isaías 60:1: ¡Levántate! ¡Resplandece! Porque ha llegado tu luz, y la gloria de yahve ha resplandecido sobre ti. Este versículo ha sido el lema de las organizaciones misioneras que se han dedicado a orar por los misioneros y dar sus ofrendas para el sostenimiento de ellos, mientras llevan el
evangelio a los lugares más recónditos del mundo. Pablo apela a que seamos hijos de luz, para arrojar la luz del evangelio a todas las personas que andan en las tinieblas. Cristo es la luz del mundo, pero tenemos que esparcir esa luz por medio de nuestro testimonio y vida

Y, en contraposición, no podemos auto engañarnos, lo que hacemos a escondidas, tarde  o temprano se manifestara, pero, aunque no fuera así, que lo es, las tinieblas totales no existen. Recordemos lo que dice el autor de la epístola a Los Hebreos:
“Por tanto, puesto que tenemos en derredor nuestro tan gran nube de
testigos, despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante”
Hebreos 12.1. 
 
 

Salmos, 19

 
1. Del maestro de coro. Salmo. De David.
2. Los cielos cuentan la gloria de Dios, la obra de sus manos anuncia el firmamento;
3. el día al día comunica el mensaje, y la noche a la noche trasmite la noticia.
4. No es un mensaje, no hay palabras, ni su voz se puede oír;
5. mas por toda la tierra se adivinan los rasgos, y sus giros hasta el confín del mundo. En el mar levantó para el sol una tienda,
6. y él, como un esposo que sale de su tálamo, se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.
7. A un extremo del cielo es su salida, y su órbita llega al otro extremo, sin que haya nada que a su ardor escape.
8. La ley de Yahveh es perfecta, consolación del alma, el dictamen de Yahveh, veraz, sabiduría del sencillo.
9. Los preceptos de Yahveh son rectos, gozo del corazón; claro el mandamiento de Yahveh, luz de los ojos.
10. El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,
11. apetecibles más que el oro, más que el oro más fino; sus palabras más dulces que la miel, más que el jugo de panales.
12. Por eso tu servidor se empapa en ellos, gran ganancia es guardarlos.
13. Pero ¿quién se da cuenta de sus yerros? De las faltas ocultas límpiame.
14. Guarda también a tu siervo del orgullo, no tenga dominio sobre mí. Entonces seré irreprochable, de delito grave exento.
15. ¡Sean gratas las palabras de mi boca, y el susurro de mi corazón, sin tregua ante ti, Yahveh, roca mía, mi redentor.
 
 
 

miércoles, 18 de mayo de 2016

Efesios 5.6 – 9








Nadie os engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. Por eso, no seáis partícipes con ellos; porque si bien en otro tiempo erais tinieblas, ahora sois luz en el Señor. ¡Andad como hijos de luz! Pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.
 
 
“Nadie os engañe con vanas palabras" es una advertencia ante quien quisiera incitar a los efesios a seguir algunas de las mentiras que circulaban en aquella época.
No parece tremente actual. En los tiempos de pable estaban dos grandes herejías que circulaban. En primer lugar, los judaizantes que pretendía convertir el cristianismo en un apéndice del judaísmo, y comenzaba a surgir gnosticismo que enseñaban actitudes y prácticas inmorales.En aquella época, como en la actualidad surgen ideas, corriente matices que confunden a las personas con el objetivo de apartarlas de Palabra. “No es tan malo, Dios nos ha dado el amor, por lo tanto, todo lo que nace del amor es de Dios”. Tras esta afirmación hemos visto, vemos y veremos que personas tratan de justificar un sinfín de cosas. Este concepto nace de confundir el amor con el deseo, de convertirlo en un apetito. La realidad es que EL AMOR solo es Dios y lo demás nos son más que sucedáneos.
 
 

martes, 17 de mayo de 2016

Efesios 5.3 – 5









Pero la inmoralidad sexual y toda impureza o avaricia no se nombren más entre vosotros, como corresponde a santos; ni tampoco la conducta indecente, ni tonterías ni bromas groseras, cosas que no son apropiadas; sino más bien, acciones de gracias. Porque esto lo sabéis muy bien: que ningún inmoral ni impuro ni avaro, el cual es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios.
 
 
 

 


 
 
 
Debemos fijarnos en otras dos advertencias que hace Pablo.
 
(i) Dice que de estos pecados vergonzosos no se debe ni hablar. Los persas, según Heródoto, tenían la regla de «no permitir hablar de las cosas que no estaba permitido hacer». El hacer chistes de algo, o el usarlo como un tema corriente de conversación es introducirlo en la mente y acercarlo a la práctica. Pablo advierte que algunas cosas son peligrosas hasta en la conversación y en los chistes. Es un hecho sombrío de la naturaleza humana el que muchos libros y comedias y películas se hayan hecho famosos simplemente porque trataban de cosas prohibidas y sucias.
 
 
 

 
(ii) Dice que sus conversos no se debían dejar engañar con palabras vacías. 
 
¿Qué quiere decir? Había voces en el mundo antiguo, y hasta en la Iglesia Cristiana, que le enseñaban a la gente a pensar con ligereza en los
pecados del cuerpo.
En el mundo antiguo hubo una línea de pensamiento llamada el gnosticismo, que partía de la base de que solo el espíritu es bueno, y la materia es siempre mala. En ese caso, resulta que solo hay que valorar el espíritu, y que la materia no es sino despreciable. Ahora bien, una persona se compone de dos partes: es
cuerpo y espíritu. Según este punto de vista, el espíritu es lo único que importa; el cuerpo no tiene ninguna importancia. Por tanto, al menos algunos de los gnósticos pasaron a defender que no importaba lo que uno hiciera con su cuerpo. No influía para nada el seguir sus caprichos. Los pecados corporales y sexuales no tenían ninguna importancia, porque eran cosas del cuerpo y no del espíritu.
El cristianismo se opone frontalmente a esta línea de pensamiento enfatizando que tanto el cuerpo como el alma es importante. El cuerpo porque es templo del Espíritu Santo y por lo tanto tenemos que mantenerlo limpio. El alma
porque marca nuestras líneas de actuación. El cristianismo contempla al hombre como un todo indivisible (cuerpo, alma y espíritu) y debe ser controlado y dirigido por el Espíritu
 
 
 

Salmos, 17

1. Oración. De David. Escucha, Yahveh, la justicia, atiende a mi clamor, presta oído a mi plegaria, que no es de labios engañosos.
2. Mi juicio saldrá de tu presencia, tus ojos ven lo recto.
3. Mi corazón tú sondas, de noche me visitas; me pruebas al crisol sin hallar nada malo en mí; mi boca no claudica
4. al modo de los hombres. La palabra de tus labios he guardado, por las sendas trazadas
5. ajustando mis pasos; por tus veredas no vacilan mis pies.
6. Yo te llamo, que tú, oh Dios, me respondes, tiende hacia mí tu oído, escucha mis palabras,
7. haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio contra los que atacan.
8. Guárdame como la pupila de los ojos, escóndeme a la sombra de tus alas
9. de esos impíos que me acosan, enemigos ensañados que me cercan.
10. Están ellos cerrados en su grasa, hablan, la arrogancia en la boca.
11. Avanzan contra mí, ya me cercan, me clavan sus ojos para tirarme al suelo.
12. Son como el león ávido de presa, o el leoncillo agazapado en su guarida.
13. ¡Levántate, Yahveh, hazle frente, derríbale; libra con tu espada mi alma del impío,
14. de los mortales, con tu mano, Yahveh, de los mortales de este mundo, cuyo lote es la vida! ¡De tus reservas llénales el vientre, que sus hijos se sacien, y dejen las sobras para sus pequeños!
15. Mas yo, en la justicia, contemplaré tu rostro, al despertar me hartaré de tu imagen.
 
 
 
 

domingo, 15 de mayo de 2016

Efesios 5.1 - 2







Por tanto, sed imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor, como Cristo también nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio en olor fragante a Dios.
 
 

 


 
 
La división de capítulos no se corresponde, en esta ocasión, con los párrafos de la Carta. No se trata de una nueva sección, sino de la continuación de la anterior. Terminó exhortando a no contristar al Espíritu y a la expresión de un carácter de bondad, amor y respeto hacia los demás, reflejando con ello la actuación de
Dios con nosotros (4:30-32). Ahora, sigue estableciendo una nueva demanda, semejante a las anteriores, pero que progresa un poco más, ya que se eliminan los límites de los hechos concretos para establecer un modo pleno en la vida del cristiano. Pablo pide que los cristianos seamos, o nos hagamos “imitadores de
Dios, como hijos amados”. El verbo expresa la idea de llegar a ser, hacerse, aquí en presente de imperativo,como un mandato de obligado cumplimiento, se lee, por tanto, literalmente: "Haceos, pues, imitadores de Dios, como hijos amados”. Siendo un presente de imperativo, no sólo adquiere la condición de mandamiento, sino de continuidad, es decir, no se trata de ser imitador de Dios en algún momento, sino permanentemente
 
 
 
 
 
La imitación a la que nos dirige Pablo no es tanto en la forma como en el fondo, no es que copiemos miméticamente las actividades que Cristo hacía sino el amor que manifestaba en todas sus actuaciones. Un amor que le llevo a despojarse de su divinidad, asumir la posición de un humilde carpintero, la de establecer
su ministerio basado en la misericordia (filipenses 2) y morir en una cruz por cada uno de nosotros. Este es el modelo que Dios nos ofrece y nuestra encarnación
de Cristo es el único sacrificio válido ante los ojos de Dios
 
 
 


Salmos, 16


1. A media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.
2. Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
3. ellos, en cambio, a los santos que hay en la tierra: «¡Magníficos, todo mi gozo en ellos!».
4. Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo. Mas yo jamás derramaré sus libámenes de sangre, jamás tomaré sus nombres en mis labios.
5. Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;
6. la cuerda me asigna un recinto de delicias, mi heredad es preciosa para mí.
7. Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;
8. pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.
9. Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa;
10. pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.
11. Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.
 
 
 
 
 

jueves, 12 de mayo de 2016

Efesios 4.31 – 32









Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad. Más bien, sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
 
 

 


 
 
Como acostumbra, enfatiza cosas concretas, aporta una lista de cosas a erradicar de nuestras vidas. Tiene una  estrecha relación con lo anterior. Nuestra relación con los demás tiene que tender siempre a la edificación., por lo tanto debemos trabajar con el elemento que imposibilita este propósito “el rencor”.
Es muy difícil desarraigar el rencor porque el resentimiento arraigado Y tenaz. Es algo que se ha incrustado en el alma y la mayoría de las veces requiere una profunda “recrujía” que no siempre detectamos y tiene complicaciones.
La propuesta de Pablo es atajar la amargura antes de que se produzca evitando las emociones que nos conducen a ella. Es el sentido de la frase “
no se ponga el sol sobre vuestro enojo”. El camino de la amargura comienza con “enojo” la palabra que se utiliza thymós que viene a definir una
reacción de furia que normalmente se diluye rápidamente, lo que nosotros definiríamos como un calentón.  
 
 
No es que Pablo nos de patente para expresar nuestras emociones libremente, sino que cuando no somos capaces de edificar y nos “calentamos” debamos cortarlo en seco restituyendo rápidamente el daño causado antes de que se ponga el sol. Porque si persiste se puede ser el origen de la ira. La palabra que utiliza es "orge” que define un sentimiento que no solo no desaparece con
facilidad, sino que normalmente sigue un proceso creciente. Describía la ira que se convierte en una obsesión.
Es cuando estamos a un pasito del resentimiento. Este se consuma cuando permitimos que esa obsesión produzca acciones hacía el que la enfocamos “
gritos y calumnia, junto con toda maldad"
Para poder edificar tenemos que construir relaciones que lo hagan posible. Pablo nos advierte el peligro de permitir que un desencuentro se convierta en una actitud convulsiva que no solo impida construir,sino que dañe profundamente al otro y nos destruya a nosotros. 
 
 
1. Del maestro de coro. Salmo. De David.
2. ¿Hasta cuándo, Yahveh, me olvidarás? ¿Por siempre? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
3. ¿Hasta cuándo tendré congojas en mi alma, en mi corazón angustia, día y noche? ¿Hasta cuándo triunfará sobre mí mi enemigo?
4. ¡Mira, respóndeme, Yahveh, Dios mío! ¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte,
5. no diga mi enemigo: «¡Le he podido!», no exulten mis adversarios al verme vacilar!
6. Que yo en tu amor confío; en tu salvación mi corazón exulte. ¡A Yahveh cantaré por el bien que me ha hecho Samodiaré al nombre de Yahveh, el Altísimo

 
 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Efesios 4.28 – 30







El que robaba no robe más, sino que trabaje esforzadamente, haciendo con sus propias manos lo que es bueno, para tener qué compartir con el que tenga necesidad. Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención. 
 
 
 
 
En esto versículos Pablo añade otrasdos cosas que debemos no solo deja sino rechazar: la honradez y la limpieza de vida.
 
1. El que robaba no robe más. 
 
La sociedad de la época no era tan opulenta como la que se nos muestra en
las películas, la realidad era que un reducido número de familias Vivian en la opulencia mientras que la gran mayoría vivía en diferentes grados de dificultad. En una sociedad injusta y desequilibrada donde la pobreza,cuando no la miseria, eran común el robo era el camino que muchos elegían.
En los mercados, los puertos, los baños públicos... el robo era habitual. Lo que llama la atención de las palabras de Pablo no es la recomendación  sino la motivación. Pablo exhorta a abandonar el robo para vivir
una vida de trabajo esforzado, pero lo hace no solo para tener
una vida honrada o para poder alimentar de manera honrada a la familia, Pablo considera eso como normal y añade una razón que en aquella y esta
época es sorprendente “para tener qué compartir con el que tenga necesidad.” Pablo rechaza así la caridad,no se trata de dar lo que me sobra, o de dar ciertas cantidades para aliviar nuestras conciencias. Debemos trabajar para eliminar la pobreza en nuestro entorno, ese es el espíritu de Pablo
 
 
 
 
 
 
2.Palabras que edifican
 
En el v. 29: sapros y okoidomen. La primera que RVA traduce "obscena” significa no en buenas condiciones, defectuosa, dañina. Con ella Pablo trata de expresar, de acuerdo con el contexto, que nuestra manera de hablar tiene que ser siempre positiva. Este concepto es reforzado por la segunda palabra “
oikiodomen" que tiene el significado de un camino hacia la plenitud, a acabar una tarea, se aplicaba a construcción para expresar la finalización de una obra. Añadiendo este concepto nuestra manera de hablar no solo tiene que ser siempre positiva,sino que debe buscar la edificación de las personas que nos
rodean. Nuestra misión no solo no evitar lo que perjudique a los demás,
sino que nuestro esfuerzo debe estar en todo aquello que edifica a nuestros semejantes.
 
 
 
1. Del maestro de coro. En octava. Salmo. De David.
2. ¡Salva, Yahveh, que ya no hay fieles, se acabaron los veraces entre los hijos de Adán!
3. Falsedad sólo dicen, cada cual a su prójimo, labios de engaño, lenguaje de corazones dobles.
4. Arranque Yahveh todo labio tramposo, la lengua que profiere bravatas,
5. los que dicen: «La lengua es nuestro fuerte, nuestros labios por nosotros, ¿quien va a ser amo nuestro?»
6. Por la opresión de los humildes, por el gemido de los pobres, ahora me alzo yo, dice Yahveh: auxilio traigo a quien por él suspira.
7. Las palabras de Yahveh son palabras sinceras, plata pura, de ras de tierra, siete veces purgada.
8. Tú, Yahveh, los guardarás, los librarás de esta ralea para siempre;
9. de todas partes se irán los impíos, colmo de vileza entre los hijos de Adán.