domingo, 15 de mayo de 2016

Efesios 5.1 - 2







Por tanto, sed imitadores de Dios como hijos amados, y andad en amor, como Cristo también nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio en olor fragante a Dios.
 
 

 


 
 
La división de capítulos no se corresponde, en esta ocasión, con los párrafos de la Carta. No se trata de una nueva sección, sino de la continuación de la anterior. Terminó exhortando a no contristar al Espíritu y a la expresión de un carácter de bondad, amor y respeto hacia los demás, reflejando con ello la actuación de
Dios con nosotros (4:30-32). Ahora, sigue estableciendo una nueva demanda, semejante a las anteriores, pero que progresa un poco más, ya que se eliminan los límites de los hechos concretos para establecer un modo pleno en la vida del cristiano. Pablo pide que los cristianos seamos, o nos hagamos “imitadores de
Dios, como hijos amados”. El verbo expresa la idea de llegar a ser, hacerse, aquí en presente de imperativo,como un mandato de obligado cumplimiento, se lee, por tanto, literalmente: "Haceos, pues, imitadores de Dios, como hijos amados”. Siendo un presente de imperativo, no sólo adquiere la condición de mandamiento, sino de continuidad, es decir, no se trata de ser imitador de Dios en algún momento, sino permanentemente
 
 
 
 
 
La imitación a la que nos dirige Pablo no es tanto en la forma como en el fondo, no es que copiemos miméticamente las actividades que Cristo hacía sino el amor que manifestaba en todas sus actuaciones. Un amor que le llevo a despojarse de su divinidad, asumir la posición de un humilde carpintero, la de establecer
su ministerio basado en la misericordia (filipenses 2) y morir en una cruz por cada uno de nosotros. Este es el modelo que Dios nos ofrece y nuestra encarnación
de Cristo es el único sacrificio válido ante los ojos de Dios
 
 
 


Salmos, 16


1. A media voz. De David. Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.
2. Yo digo a Yahveh: «Tú eres mi Señor. mi bien, nada hay fuera de ti»;
3. ellos, en cambio, a los santos que hay en la tierra: «¡Magníficos, todo mi gozo en ellos!».
4. Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo. Mas yo jamás derramaré sus libámenes de sangre, jamás tomaré sus nombres en mis labios.
5. Yahveh, la parte de mi herencia y de mi copa, tú mi suerte aseguras;
6. la cuerda me asigna un recinto de delicias, mi heredad es preciosa para mí.
7. Bendigo a Yahveh que me aconseja; aun de noche mi conciencia me instruye;
8. pongo a Yahveh ante mí sin cesar; porque él está a mi diestra, no vacilo.
9. Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan, y hasta mi carne en seguro descansa;
10. pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.
11. Me enseñarás el caminó de la vida, hartura de goces, delante de tu rostro, a tu derecha, delicias para siempre.
 
 
 
 
 

jueves, 12 de mayo de 2016

Efesios 4.31 – 32









Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos y calumnia, junto con toda maldad. Más bien, sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
 
 

 


 
 
Como acostumbra, enfatiza cosas concretas, aporta una lista de cosas a erradicar de nuestras vidas. Tiene una  estrecha relación con lo anterior. Nuestra relación con los demás tiene que tender siempre a la edificación., por lo tanto debemos trabajar con el elemento que imposibilita este propósito “el rencor”.
Es muy difícil desarraigar el rencor porque el resentimiento arraigado Y tenaz. Es algo que se ha incrustado en el alma y la mayoría de las veces requiere una profunda “recrujía” que no siempre detectamos y tiene complicaciones.
La propuesta de Pablo es atajar la amargura antes de que se produzca evitando las emociones que nos conducen a ella. Es el sentido de la frase “
no se ponga el sol sobre vuestro enojo”. El camino de la amargura comienza con “enojo” la palabra que se utiliza thymós que viene a definir una
reacción de furia que normalmente se diluye rápidamente, lo que nosotros definiríamos como un calentón.  
 
 
No es que Pablo nos de patente para expresar nuestras emociones libremente, sino que cuando no somos capaces de edificar y nos “calentamos” debamos cortarlo en seco restituyendo rápidamente el daño causado antes de que se ponga el sol. Porque si persiste se puede ser el origen de la ira. La palabra que utiliza es "orge” que define un sentimiento que no solo no desaparece con
facilidad, sino que normalmente sigue un proceso creciente. Describía la ira que se convierte en una obsesión.
Es cuando estamos a un pasito del resentimiento. Este se consuma cuando permitimos que esa obsesión produzca acciones hacía el que la enfocamos “
gritos y calumnia, junto con toda maldad"
Para poder edificar tenemos que construir relaciones que lo hagan posible. Pablo nos advierte el peligro de permitir que un desencuentro se convierta en una actitud convulsiva que no solo impida construir,sino que dañe profundamente al otro y nos destruya a nosotros. 
 
 
1. Del maestro de coro. Salmo. De David.
2. ¿Hasta cuándo, Yahveh, me olvidarás? ¿Por siempre? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
3. ¿Hasta cuándo tendré congojas en mi alma, en mi corazón angustia, día y noche? ¿Hasta cuándo triunfará sobre mí mi enemigo?
4. ¡Mira, respóndeme, Yahveh, Dios mío! ¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte,
5. no diga mi enemigo: «¡Le he podido!», no exulten mis adversarios al verme vacilar!
6. Que yo en tu amor confío; en tu salvación mi corazón exulte. ¡A Yahveh cantaré por el bien que me ha hecho Samodiaré al nombre de Yahveh, el Altísimo

 
 

miércoles, 11 de mayo de 2016

Efesios 4.28 – 30







El que robaba no robe más, sino que trabaje esforzadamente, haciendo con sus propias manos lo que es bueno, para tener qué compartir con el que tenga necesidad. Ninguna palabra obscena salga de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios en quien fuisteis sellados para el día de la redención. 
 
 
 
 
En esto versículos Pablo añade otrasdos cosas que debemos no solo deja sino rechazar: la honradez y la limpieza de vida.
 
1. El que robaba no robe más. 
 
La sociedad de la época no era tan opulenta como la que se nos muestra en
las películas, la realidad era que un reducido número de familias Vivian en la opulencia mientras que la gran mayoría vivía en diferentes grados de dificultad. En una sociedad injusta y desequilibrada donde la pobreza,cuando no la miseria, eran común el robo era el camino que muchos elegían.
En los mercados, los puertos, los baños públicos... el robo era habitual. Lo que llama la atención de las palabras de Pablo no es la recomendación  sino la motivación. Pablo exhorta a abandonar el robo para vivir
una vida de trabajo esforzado, pero lo hace no solo para tener
una vida honrada o para poder alimentar de manera honrada a la familia, Pablo considera eso como normal y añade una razón que en aquella y esta
época es sorprendente “para tener qué compartir con el que tenga necesidad.” Pablo rechaza así la caridad,no se trata de dar lo que me sobra, o de dar ciertas cantidades para aliviar nuestras conciencias. Debemos trabajar para eliminar la pobreza en nuestro entorno, ese es el espíritu de Pablo
 
 
 
 
 
 
2.Palabras que edifican
 
En el v. 29: sapros y okoidomen. La primera que RVA traduce "obscena” significa no en buenas condiciones, defectuosa, dañina. Con ella Pablo trata de expresar, de acuerdo con el contexto, que nuestra manera de hablar tiene que ser siempre positiva. Este concepto es reforzado por la segunda palabra “
oikiodomen" que tiene el significado de un camino hacia la plenitud, a acabar una tarea, se aplicaba a construcción para expresar la finalización de una obra. Añadiendo este concepto nuestra manera de hablar no solo tiene que ser siempre positiva,sino que debe buscar la edificación de las personas que nos
rodean. Nuestra misión no solo no evitar lo que perjudique a los demás,
sino que nuestro esfuerzo debe estar en todo aquello que edifica a nuestros semejantes.
 
 
 
1. Del maestro de coro. En octava. Salmo. De David.
2. ¡Salva, Yahveh, que ya no hay fieles, se acabaron los veraces entre los hijos de Adán!
3. Falsedad sólo dicen, cada cual a su prójimo, labios de engaño, lenguaje de corazones dobles.
4. Arranque Yahveh todo labio tramposo, la lengua que profiere bravatas,
5. los que dicen: «La lengua es nuestro fuerte, nuestros labios por nosotros, ¿quien va a ser amo nuestro?»
6. Por la opresión de los humildes, por el gemido de los pobres, ahora me alzo yo, dice Yahveh: auxilio traigo a quien por él suspira.
7. Las palabras de Yahveh son palabras sinceras, plata pura, de ras de tierra, siete veces purgada.
8. Tú, Yahveh, los guardarás, los librarás de esta ralea para siempre;
9. de todas partes se irán los impíos, colmo de vileza entre los hijos de Adán.
 
 
 

martes, 10 de mayo de 2016

Efesios 4.19 – 21









Una vez perdida toda sensibilidad, se entregaron a la sensualidad para cometer ávidamente toda clase de impurezas. Pero vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído y habeis oído y habéis sido enseñados en él , así como la verdad está en Jesús.






Encontramos en el capítulo 4 dos partes marcadas. Los vv. 20-24 ,muetra a los lectores el contraste con su vida anterior. Los vv.25-32 les da las pautas para ajustar sus vidas a los valores de cristo.


“Con respecto a vuestra antigua manera de vivir" v. 22 comienza Pablo conectando con los versículos anteriores con una frase enfática. En el versículo 17 les insta a los efesios a no actuar como los gentiles, que actúan alejados de Dios debido a la dureza de sus corazones. Comienza esta nueva sección
enfatizando que no es eso lo que han aprendido de Cristo. En los vv. 20 y 21 se refleja, básicamente los que el apóstol dice a los colosenses:
Por tanto, de la manera que recibisteis a Cristo Jesús el Señor, así andad en El; firmemente arraigados y edificados en El y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud. colosenses 2.6-7
El gr. que Pablo usa aquí no es fácil de seguir, y literalmente dice: “Vosotros habéis sido enseñados en él, como [la] verdad está en Jesús, a despojaros del viejo hombre/la vieja humanidad correspondiente a vuestra anterior manera de
vivir...y a vestiros del nuevo hombre/la nueva humanidad.”
En otras palabras, a los lectores se les había enseñado que Jesús encarna la verdad, y que si deseaban vivir en ella, debían despojarse de su vida anterior y adoptar una como la de él.!Vivid en la verdad cuyo modelo es Cristo Jesús¡4:25-:2 Es el resumen de estos versículos que comienza con la decisión de haber dejado la mentira para centrarse en LA VERDAD, de una manera
radical. El v. 26 nos adentra al tema principal del pasaje el enojo. El pasaje no invita no a enojarnos (airarnos) sino a no dejarnos controlar por el enojo. Nos insta a tener cuidado con el enojo porque es la puerta al pecado. Cuando el enojo se dilata en el tiempo, sin resolverse, produce amargura y rencor, que no es otra cosa que el comienzo de acciones pecaminosas. Termina recomendándonos que centrándonos en la bondad y la misericordia que aprendimos de Cristo. 
 
 
 
                                                          CRISTO EL MODELO








1. Del maestro de coro. De David. En Yahveh me cobijo; 
¿cómo decís a mi alma: «Huye, pájaro, a tu monte?
2. «He aquí que los impíos tensan su arco, ajustan a la cuerda su saeta,
 para tirar en la sombra a los de recto corazón.
3. Si están en ruinas los cimientos, ¿que puede hacer el justo?»
4. Yahveh en su Templo santo, Yahveh, su trono está en los cielos; ven sus ojos el mundo, sus párpados exploran a los hijos de Adán.
5. Yahveh explora al justo y al impío; su alma odia a quien ama la violencia.
6. ¡Llueva sobre los impíos brasas y azufre, y un viento abrasador por porción de su copa!
7.Que es justo Yahveh y lo justo ama, los rectos contemplarán su rostro.
 
 
 

lunes, 9 de mayo de 2016

Efesios 4.17 – 1 8

Esto digo e insisto en el Señor: que no os conduzcáis más como se conducen los gentiles, en la vanidad de sus mentes, teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que hay en ellos, debido a la dureza de su corazón. 
 
 

 


 
 


Algunos comentaristas piensan que Pablo da un salto en su pensamien
to con estos versículos, la realidad es que lleva al terreno práctico sus afirmaciones anteriores. La necesidad de la iglesia para la maduración y constante crecimiento del creyente no es un fin en sí mismo, no es una teoría de carácter filosófica. Todo ello tiene como propósito el que se produzca un cambio radical en la manera de vivir.Si no hay un cambio fácilmente perceptible por todos los que nos rodean no hay ni madurez ni mucho menos crecimiento. Nuestra madurez se expresa en el radical abandono de los parámetros que
determinaban nuestro comportamiento, en el cambio de nuestros valores.
Un valor es una cualidad de un sujeto. Los valores son agregados a las características físicas o psicológicas; es decir, son atribuidos al individuo o un grupo social, modificando a partir de esa atribución su comportamiento y actitudes. El valor es una cualidad que define a las personas, ya sea
en negativo o positivo.Nuestra vida se conduce de acuerdo a los valores que hemos ido adquiriendo en el entorno en que nacimos y nos desarrollamos. Los adquirimos por afirmación o rechazo. Nos comportamos de una manera
determinada porque “así debemos hacerlo”, así lo hemos visto y lo damos como bueno, o nos hemos sentido un profundamente heridos o rechazados y hacemos todos lo contrario.
Estos valores determinan nuestra manera de pensar ya que determinan que es aceptable o no para nosotros y en consecuencia determinan como conducimos nuestra vida.
Aceptar el Señorío de Cristo no es solo una decisión movida por nuestras emo
ciones en un momento determinado, ni la incorporación a un grupo social (la iglesia). Es adquirir el compromiso de aceptar e incorporar en nuestras vidas el sistema de valores de Cristo. Es lo que Pablo exhorta a los filipenses:
“Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús...”
Filipenses 2.5 (LBLA).
La madurez es el objetivo y se produce en la medida que nuestras vidas se hacen más semejantes a Él. La evidencia de este hecho se desprende de nuestra vida diaria. "Así que, por sus frutos los conoceréis.”
 



 
MARCANDO LA DIFERENCIA
 
 
 Señor, ayudanos a conducirnos como verdaderos creyentes y discipulos tuyos , no como se conducenlos que no te conocen. Que el Espírito  Santo nos llene de tu entendimiento ,para que no tengamos nuestro corazon en tinieblas, alejados de la vide de Dios, debido a la dureza que hay en el corazón de los hombres


 
 
 
 

Hechos de los apóstoles 19,1-8




Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: - «¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?» Contestaron: - «Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo.» Pablo les volvió a preguntar: - «Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?» Respondieron: - «El bautismo de Juan.» Pablo les dijo: - «El bautismo de Juan era signo de conversión, y él decía al pueblo que creyesen en el que iba a venir después, es decir, en Jesús.» Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses habló en público del reino de Dios, tratando de persuadirlos. 
 
  • «E imponiéndoles las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo»

Dentro de la narración del tercer viaje apostólico de Pablo, deja Corinto y llega a Éfeso donde ya habían sido anunciados los portentos de Jesús, como sucesor de Juan Bautista. Cuando Pablo, siguiendo su costumbre de predicar primero a las comunidades judías pero sobre todo a los gentiles, coincide con algunos seguidores de Jesús y les pregunta por su bautismo. Han recibido el bautismo de Juan, un bautismo de penitencia para preparar el camino y recibir a Alguien que es superior a Él, Jesús. Pablo lleva siempre en su boca el mensaje de Jesús. Un mensaje de gracia y salvación que nos llega por la fe en Jesús. Y estos discípulos iniciados quieren recibir esa salvación y se disponen a ser bautizados en el bautismo del Espíritu. No tienen duda, conocen a Jesús y ahora conocen sus actos salvíficos


Por eso Pablo les impone las manos para transmitirles ese Espíritu, esa fuerza testimonial que significó Pentecostés y que nuevamente vuelve a significar en la conversión de sus discípulos hacia el Señor. El Espíritu de nuevo impele su fuerza en quien cree firmemente en Jesús y dispensa sus dones para «hablar lenguas y profetizar», para ser testigos vivos del Señor.




Reyes de la tierra, cantad a Dios.

Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos,
huyen de su presencia los que lo odian;
como el humo se disipa, se disipan ellos;
como se derrite la cera ante el fuego,
así perecen los impíos ante Dios.

En cambio, los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios, rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad en su honor,
su nombre es el Señor. 

Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece. 




domingo, 1 de mayo de 2016

Hechos de los apóstoles 16,11-15







En aquellos días, zarpamos de Troas rumbo a Samotracia; al día siguiente salimos para Neápolis y de allí para Filipos, colonia romana, capital del distrito de Macedonia. Allí nos detuvimos unos días. El sábado salimos de la ciudad y fuimos por la orilla del río a un sitio donde pensábamos que se reunían para orar; nos sentamos y trabamos conversación con las mujeres que habían acudido. Una de ellas, que se llamaba Lidia, natural de Tiatira, vendedora de púrpura, que adoraba al verdadero Dios, estaba escuchando; y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo. Se bautizó con toda su familia y nos invitó: - «Si estáis convencidos de que creo en el Señor, venid a hospedaros en mi casa.» Y nos obligó a aceptar. 




Y el Señor le abrió el corazón para que aceptara lo que decía Pablo"

Escuchar, como Lidia, está bien, pero hace falta algo más. Hace falta apertura de corazón para estar verdaderamente receptivos a la Palabra. El corazón se consideraba -y se considera- el centro de la afectividad, de la voluntad, de los valores y del pensamiento. Abrir el corazón es abrirse a la vida entera. Abrir el corazón es disponerse a la verdadera acogida. Abrir el corazón es disponerse al Amor.
La elocuencia de Pablo y su propia motivación capturan los oídos de Lidia, pero sólo Dios le abre el corazón y el significado de esta apertura interior es, no sólo la recepción de la Palabra, sino la asimilación de la misma. La Palabra se hizo vida en ella y, así, pudo ser bautizada ella y toda su familia y decidieron vivir la vida que Jesús les ofrecía.





 JESUCRISTO: de nuevo, un doble anuncio. Por una parte, las incomprensiones y persecución del mundo. Por otra, la asistencia del Espíritu Defensor. Hoy te pido por los que no te conocen. Que mi testimonio les ayude a preguntarse quién es mi Señor y mi Dios.




El Señor ama a su pueblo.

Cantad al Señor un cántico nuevo,
resuene su alabanza en la asamblea de los fieles;
que se alegre Israel por su Creador,
los hijos de Sión por su Rey.

Alabad su nombre con danzas,
cantadle con tambores y cítaras;
porque el Señor ama a su pueblo
y adorna con la victoria a los humildes.

Que los fieles festejen su gloria
y canten jubilosos en filas,
con vítores a Dios en la boca;
es un honor para todos sus fieles.