“Perdona nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.”
Como un padre amoroso, deseas proteger a tus hijos y hacer por ellos tanto como sea posible. Pero no importa lo que hagas, no puedes impedir que tus hijos sean heridos por los demás. Nuestros hijos se verán afectados por los demás porque el mundo está lleno se seres humanos imperfectos. Y así no nos guste mucho, no vamos a ser capaces de evitar que nuestros hijos hieran a otras
personas porque también son seres humanos imperfectos. Jesús tiene la respuesta: “Perdona nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.” (Mateo 6:1).
Observa que hay dos lados de esto. Primero, “perdona nuestras deudas.” Nadie es perfecto, todos
pecamos, todos hemos tomado caminos equivocados, hecho malas decisiones, y en consecuencia,
vivimos con la culpa. Nos hemos decepcionado y sabemos que hemos decepcionado a Dios.
Entonces, ¿Cómo lidiar con la culpa? Tenemos que enseñar a nuestros hijos que la manera de lidiar con la culpa, es reconociendo el perdón que Dios nos da por medio de Jesucristo. Podemos confesar nuestros pecados y saber que Él es fiel para perdonarnos.
Entonces tenemos que lidiar con el hecho que otras personas nos han hecho daño, que nos pueden dejar con un sentimiento de resentimiento. La respuesta de Dios a esto es sustituirlo por la paz – y que viene de perdonar a otros como Dios nos perdonó. Nunca queremos que nuestros hijos sean heridos, pero en esos momentos podemos enseñarles a perdonar a los demás. Podemos ayudarles a entender que si no dejan el resentimiento, este se va a comer sus vidas como un ácido. Así que les enseñamos a pedir la paz de Dios y a ofrecer perdón a la persona que les haya herido. “Nunca queremos que nuestros hijos sean heridos, pero en esos momentos podemos enseñarles a perdonar a los demás.”
SEÑOR ENSÉÑANOS A PERDONAR




No hay comentarios:
Publicar un comentario