lunes, 16 de febrero de 2015

LECTURA DEL LIBRO DE JEREMÍAS 1, 4-5.17-19



 
 Libro de Jeremías, nos muestra, cómo el Señor nos ha elegido a nosotros desde siempre. Cómo nos cuida en medio de tantas luchas, y nos invita a llevar la Palabra, sin miedo, a todos los rincones de la tierra.
 
 
 
 
 
 
En los días de Josías, recibí esta palabra del Señor:
-- Antes de formarte en el vientre te escogí, antes de que salieras del seno materno, te consagré; te nombre profeta de los gentiles. Tú cíñete los lomos, ponte en pie y diles lo que yo te mando. No les tengas miedo, que si no, yo te meteré miedo de ellos. Mira: yo te convierto hoy en plaza fuerte, en columna de hierro, en muralla de bronce, frente a todo el país. Frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y a la gente del campo; lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte--oráculo del Señor.
 
 

 
 
 
 
 La vocación es la llamada que Dios nos hace y la respuesta a esta llamada. Los grandes profetas, como Jeremías. han dejado constancia de su vocación, de su encuentro con Dios, en el que han comprendido la misión de su vida. Jeremías se sabe conocedor de Dios, al mismo tiempo que ha sido conocido por El. Conocimiento que es amor. En el lenguaje hebreo se conoce con el corazón. Este conocimiento amoroso ha hecho de él un consagrado, alguien dedicado exclusivamente a Dios y separado de todo lo demás De la llamada-respuesta surge el seguimiento y la misión que Dios nos encomienda. Esto le hace temblar. Se ve sencillamente un hombre. Quisiera ser como uno de tantos; se considera un niño pequeño que no sabe hablar. Pero Dios le garantiza su apoyo: "Yo estaré contigo para salvarte". El pondrá en su boca lo que ha de decir y la fuerza para decirlo. Para ello debe primero purificarla con el simbolismo de tocarla con su mano. Desde ahora su misión está bien clara. Con la antítesis de construir y destruir sabe que deberá enderezar todo camino torcido y profundizar en la revelación.
 
 

                                  EL ANUNCIO VALIENTE DE LA BUENA NOTICIA


 
 
 
 
 



viernes, 13 de febrero de 2015

2 Corintios 5.17

 
 
Todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado, ¡una nueva vida ha comenzado!
 
 
 




Cuando aceptas a Jesucristo, es cómo si se escribiera todo lo que has hecho mal en un gran muro y luego Él dice: "Vamos a borrar todo esto. Vamos a empezar de nuevo. Vas a tener un nuevo comienzo." No se trata sólo de pasar a una nueva página, sino de empezar una vida totalmente nueva. Te conviertes en una persona nueva. Jesús te da una nueva identidad espiritual.
Esta es la cruda verdad de por qué esto es tan importante. Cada vez que pecas, dañas tu dignidad. Cuando se rompen los principios de Dios, no sólo dañas a otras personas y a Dios, sino que te haces daño. Se divide tu alma. Cada vez que pecas, reemplazas un poco del respeto hacia ti mismo por un poco de vergüenza. Esta vergüenza comienza a acumularse en tu vida y comienzas a tratar de sacarla fuera del camino ocupándote o practicando un deporte o emborrachándote o teniendo parrandas o lo que sea.Jesucristo está en el negocio de la restauración de la dignidad. Él no sólo ignora el pecado, te limpia y te hace una nueva persona a Su vista.Escucha esto cuidadosamente. Debido a que aceptaste a Cristo, no importa lo que hayas hecho. No importa a quien se lo hayas hecho. No importa cuánto tiempo lo hayas hecho. No importa dónde hayas estado. Lo que importa es la dirección en la que tus pies se dirigen hoy. Dios dice que el pasado es historia, tu vida tiene un carácter santo, y tu identidad tiene dignidad porque Jesús murió por ti. ¡Cuando confías en Cristo, te da una identidad nueva y hace todas las cosas nuevas!
 
 
 




¡Cuando confías en Cristo, te da una identidad nueva y hace todas las cosas nuevas!
 
 
 



Vas a tener un nuevo comienzo
 
Jesucristo está en el negocio de la restauración de la dignidad. Él no sólo ignora el pecado, te limpia y te hace una nueva persona a Su vista.
 
 
 
 


jueves, 12 de febrero de 2015

1 Juan 4.4

 
 
 
Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido a esos falsos profetas, porque mayor es el que está en ustedes que el que está en el mundo.







El Espíritu Santo construye nuestro carácter a través de las crisis: “Sabernos que el sufrimiento produce perseverancia; la perseverancia, entereza de carácter, la entereza de carácter, esperanza. Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado" (Romanos 5:3-5
El Espíritu Santo nos permite ser más como Jesús: "El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad. fidelidad, humildad y dominio propio" Gálatas 5:22-23 ).
El Espíritu Santo nos da el poder para hablar las Buenas Nuevas de Jesús: "Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén corno en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra." (Hechos 1:8)
El Espíritu Santo nos equipa para el ministerio: "Hay distintas clases de dones espirituales, pero el mismo Espíritu es la fuente de todos ellos. Hay distintas formas de servir; pero todos servirnos al mismo Señor. Dios trabaja de incineras diferentes, pero es el mismo Dios quien hace la obra en todos nosotros." (1 Corintios 12:4-6 ).
Cuando estamos llenos del Espíritu, el poder de Dios, Su paz, Su presencia y Su propósito son nuestros. Tenemos estabilidad aún durante el estrés. Nosotros no cedemos, porque, "Mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo.”
 
 
 
 

                       
 
                          El Espíritu Santo construye nuestro carácter a través de las crisis:



 
 
Cuando estamos llenos del Espíritu, el poder de Dios, Su paz, Su presencia y Su propósito son nuestros. Tenemos estabilidad aún durante el estrés.
 
 
 
 

miércoles, 11 de febrero de 2015

juan 1.12-13

Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre; les dio el derecho de ser hijos de Dios. Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios.


 
 
 
Somos los hijos de Dios. Cuando creemos en Jesucristo nos acercamos a Dios el Padre. Tan cercanos que de hecho nos llama sus hijos e hijas. Somos parte de su familia ahora. Completamente amados, aceptados y recibidos.
¿Qué significa eso? Significa que tenemos que experimentar la misma relación de amor e intimidad que Jesús compartió con el Padre. Romanos 8a ,
 
dice, Romanos 8.15  "Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!»"
Debemos puntualizar esto, el llamarlo, «¡Abba! ¡Padre!» lo escuchamos primero de los labios de Jesús cuando Él oraba en el jardín de Getsemaní. Jesús clamó, "«¡Abba! ¡Padre!», todo es posible para ti" Marcos 14:36a NVI. Increíblemente, nos dirigimos a Dios como 'Abba, Padre" justo como Jesús lo hacía. Le hablamos a Dios como Jesús lo hizo. Él nos ha otorgado completo acceso (Efesios 2:18). Sin restricciones, sin requisitos, sin limitaciones. Tenemos entrada, somos aceptados, hay pertenencia. Hasta el punto de que podemos orar abiertamente, "Abba, Padre", igual que Jesús. Compartimos la relación de intimidad, amor y unión que el Padre y el Hijo han tenido por toda la eternidad.
Jesús, el hijo divino por naturaleza, te invita, por gracia, a participar en su vida de amor con el Padre. Todo esto es lo que has recibido al entrar en su familia. Así de grande es tu pertenencia. Así de segura está tu identidad. Dios el Padre te da la bienvenida en su casa. De hecho, cuando clamas "Abba, Padre," Él te responde "Mi hijo amado" El creador del universo te aprecia y se deleita en ti.

 
 
Jesús, el hijo divino por naturaleza, te invita, por gracia, a participar en su vida de amor con el Padre.
 
 

Le hablamos a Dios como Jesús lo hizo. Él nos ha otorgado completo acceso.Sin restricciones, sin requisitos, sin limitaciones
 
 
 
 
 
 


martes, 10 de febrero de 2015

Juan 3.16





 
Porque tanto amó Dios al mundo, que dio o su Hilo unigénito, para que lodo Cl que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.



 
 
Dios siente pasión por ti. Este versículo dice, "Porque tanto amó Dios al mundo." Tú eres parte del mundo. Dios te ama. Su amor no es distante ni impersonal. Es apasionado, ¿Sabías que Dios te ama? Así es. Él te ama.
Él demostró ese amor con su regalo.  "… dio o su Hijo unigénito". El amor de Dios por ti le costó mucho más de lo que podríamos imaginar o medir. Él te dio a Jesús para pagar por tus pecados y proveerte un puente entre tú y Dios.
 
 




Todos tenemos la oportunidad de aceptar a Jesús. Todo lo que necesitas es creer. No tenemos que ganarnos el amor de Dios, lodo lo que tenemos que hacer es aceptar Su amor a través de Jesucristo,
 
 



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Dios te ama, entregó a Jesús por ti y te promete vida eterna.


 
 
 

miércoles, 4 de febrero de 2015

1 Samuel 17:45-46


 


"Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso... Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos… y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel."
 
 

 
 
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Recuerda cómo Dios te ha ayudado en el pasado. David dice en 1 Samuel 17:37: "¡El mismo Señor que me rescató de las garras del león y del oso me rescatará de este filisteo!" El recordar las formas en que Dios te ha ayudado en el pasado, te da confianza para el futuro.
Usa las herramientas que Dios te ha dado ahora. David utilizó las herramientas provistas por Dios, que usaban sus fortalezas: "Después Saúl le dio a David su propia armadura… —‘No puedo andar con todo esto —le dijo a Saúl—. No estoy acostumbrado a usarlo.’ Así que David se lo quitó. Tomó cinco piedras lisas de un arroyo y las metió en su bolsa de pastor (1 Samuel 17:38-40a). No esperes por algo que no tienes: dinero, educación, conexiones. Usa las herramientas que Dios ya te ha dado para enfrentar con confianza a tus gigantes.
Ignora a los destructores de sueños. Más tarde en su vida, cuando otras personas hablaban contra él, David tuvo que animarse a sí mismo en el Señor: "David ahora se encontraba en gran peligro, porque todos sus hombres estaban muy resentidos por haber perdido a sus hijos e hijas, y comenzaron a hablar acerca de apedrearlo. Pero David encontró fuerzas en el Señor su Dios" (1 Samuel 30:6 ). El animarte a ti mismo en el Señor no es sólo una actitud mental positiva. Hay una confianza sólida como la roca en la gracia, la provisión, la seguridad y el poder de Dios.
Espera que Dios te ayude para su gloria. David sacudió el campo de batalla al gritar: "Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado. Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel" (1 Samuel 17:45-46 NVI).

 
 
 


Si quieres ser una persona de gran fe con un gran sueño y una gran obra en la vida, debes hacer las mismas cosas que hizo David para derrotar los gigantes de la demora, el desánimo, la desaprobación y la duda
 
 
                   Cuatro Pasos para Derrotar a los Gigantes




                                                                                                                                        RICK WARREN


martes, 3 de febrero de 2015

Josué 1:8

 
 
 
 
"Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito"
 
 
 




De
acuerdo con Dios, tú tienes que meditar en Su Palabra, si quieres tener éxito.

Entonces, ¿cómo lo haces? Toma un diccionario y busca un sinónimo de "meditación", y probablemente encontrarás la palabra "rumiación." Probablemente no conozcas esa palabra a menos que tú seas un agricultor. La rumiación es lo que se hace cuando una vaca mastica su bolo alimenticio. Ella los rumean una y otra vez en su boca.

Esto es similar a cómo es meditar en las Escrituras. Las vacas comen la hierba, la mastican, y la envían a sus estómagos con bastante rapidez. No se encuentra en el estómago, absorbiendo todos los ácidos y productos químicos. Entonces, después de un rato, la vaca eructa una copia de seguridad con un sabor nuevo y renovado, que mastica de nuevo y un poco de hierba, y hace todo el proceso otra vez. Las vacas lo repiten varias veces. Llegan a extraer hasta la última gota de la nutrición de la hierba.

La meditación bíblica es algo así como que, es la digestión del pensamiento. Dios quiere que nosotros podamos llegar hasta la última gota de la nutrición espiritual de su Palabra. Él quiere que la mastiquemos, la digiramos y luego mordamos un poco más.

 
 



Él nos promete que si meditamos en las Escrituras, Él nos bendecirá. Josué 1:8 dice: "Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito "
 
 
 
 
 
Tenemos que meditar la palabra de Dios para saber lo que el quiere de nosotros.